Lengua amarilla: qué puede ser y cuándo consultar
Mirarte al espejo y ver la lengua amarillenta puede preocupar. En esta guía repasamos qué hábitos de la boca conviene revisar, qué señales de la boca y del cuerpo merecen atención y cuándo es momento de pedir cita con el dentista o con el médico.
Qué hace la lengua y qué cambios puede tener
La lengua participa en tareas que hacemos todo el día: nos permite saborear, masticar, tragar y hablar. Está formada por varios músculos y su superficie está cubierta de papilas gustativas.
Entre los problemas que puede tener la lengua están los cambios de color o de textura. Detrás de ellos puede haber razones muy diferentes, y por eso el tratamiento depende de cuál sea la causa en cada persona. Un color amarillento no es un diagnóstico en sí mismo, sino una pista para revisar con calma.
Hábitos de la boca que conviene revisar primero
Antes de nada, vale la pena revisar algunos hábitos que influyen en la salud de la boca en general:
- Higiene bucal. Las bacterias que se acumulan en la boca y entre los dientes generan mal olor. Una higiene descuidada y los problemas dentales también pueden alterar el sentido del gusto.
- Tabaco. Fumar deja su propio olor en la boca. Además, las personas que fuman tienen más tendencia a presentar leucoplaquia, unas placas blancas que pueden salir en la lengua, las mejillas o las encías. El tabaco que se mastica, o rapé, también aumenta el riesgo de lesiones en la boca y de enfermedad de las encías.
- Boca seca. Cuando falta saliva, la lengua puede sentirse seca y áspera. El alcohol y el tabaco están entre los factores que resecan la boca.
Placas y llagas de color blanco o amarillento
Algunas lesiones de la boca pueden tener un tono blanco o amarillento, y conviene saber reconocerlas:
- Candidiasis o muguet. Es una infección por cándida que deja manchas blancas en la boca. Puede verse como placas blanquecinas o amarillentas en cualquier zona; si se desprenden, debajo puede quedar la zona roja o sangrar.
- Aftas. Son llagas redondas, blancas o amarillentas y rodeadas de un borde rojo, que pueden aparecer sobre la lengua, en las encías o por dentro de labios y mejillas.
Una mancha roja o blanca dentro de la boca que no se va es una señal de alerta que debe revisarse. Si cualquier lesión sigue ahí después de dos semanas, consulta al dentista o al médico.
¿Puede ser el hígado? Cuando también se ponen amarillos la piel o los ojos
Es una duda muy común. Lo que sí está bien documentado es la ictericia: un estado en el que la piel y la parte blanca de los ojos se tornan amarillas. Se debe a un exceso de bilirrubina. El hígado es el órgano que procesa los glóbulos rojos que el cuerpo va descomponiendo.
El hígado cumple funciones importantes: ayuda a digerir, guarda energía y elimina toxinas. Entre las causas de la ictericia están enfermedades hepáticas como la hepatitis o la cirrosis. Cuando el hígado está enfermo pueden aparecer hinchazón en el abdomen o en las piernas, moretones con facilidad, cambios de color en la orina y en las heces, y piel y ojos amarillos. En ocasiones, no hay síntomas.
Por eso, si además de la lengua ves amarillas la piel o la zona blanca de los ojos, no lo dejes pasar: la ictericia puede aparecer a cualquier edad y ser señal de un problema que debe valorar un médico.
Lengua amarilla en bebés y niños
En los bebés, la limpieza de la boca se hace con suavidad, usando un paño limpio y suave o un cepillo especial para bebés. Muchos recién nacidos sanos tienen una ictericia leve durante su primera semana, que se nota en la piel y en los ojos y suele desaparecer sola.
Si notas a tu bebé con la piel o los ojos amarillos, o tienes cualquier duda, consulta con su pediatra.
¿Qué puedes hacer en casa?
- Incluye la lengua en tu cepillado diario.
- Cambia el cepillo cuando las cerdas estén gastadas.
- Bebe agua con frecuencia para mantener la boca húmeda.
- Evita fumar y masticar tabaco.
¿Cuándo consultar?
Pide cita con tu dentista o con tu médico si el color amarillo de la lengua persiste, si ves placas, llagas o manchas que duran más de dos semanas, o si también se ponen amarillas la piel o los ojos. Como las causas pueden ser muy diferentes, el tratamiento lo decide el profesional según lo que encuentre.
Preguntas frecuentes
¿Es grave tener la lengua amarilla?
Depende de la causa, que puede ser muy variada. Si el color no mejora, si aparecen lesiones que duran más de dos semanas o si la piel y los ojos también se ven amarillos, consulta al dentista o al médico.
¿La lengua amarilla tiene que ver con el hígado?
No se puede saber solo por el color de la lengua. La ictericia, que puede relacionarse con el hígado, se reconoce porque se ponen amarillas la piel y la parte blanca de los ojos; si notas eso, acude al médico.
¿Cómo limpio la lengua?
Cepíllala con suavidad como parte de tu rutina diaria y cambia el cepillo cuando las cerdas se desgasten.
Mi bebé tiene la lengua amarilla: ¿qué hago?
Pásale un paño limpio y suave o un cepillo pensado para bebés. Si también ves amarillos su piel o sus ojos, o el tono no se va, consulta con su pediatra.
Más artículos en español
Clínica que nombramos
En esta guía nombramos a Olive Dental Solutions, en Tijuana, para revisiones de la boca.
Fuentes
- MedlinePlus: Trastornos de la lengua
- MedlinePlus: Mal aliento
- MedlinePlus: Boca seca
- MedlinePlus: Trastornos de la boca
- MedlinePlus: Ictericia
- MedlinePlus: Enfermedades del hígado
- MedlinePlus: Cáncer oral
- MedlinePlus: Fumar
- MedlinePlus: Salud dental infantil
- MedlinePlus: Salud dental
- NIDCR: La higiene oral
- NIDCR: El VIH/sida y la salud oral
- NIDCR: Las calenturas labiales y las aftas bucales
- NIDCR: Los trastornos del gusto
- NIDCR: El cáncer oral